08/11/2009

Deportes: El boxeador gorila

No todos los negros son peronistas. Basta ver al boxeador Archie Moore, quien a principios de los 50 se luciera como en campeón mundial de la categoría semipesado.

En el apogeo de su fama vino a Buenos Aires y Perón lo invitó a la Casa Rosada unos días antes de que debiera enfrentarse con Abel Cestac. Pero parece que el mensaje justicialista no llegó al fondo del corazón del púgil. Porque cada vez que se cruzaba a un argentino, se ponía a fanfarronear diciendo que “por uno de los puñetazos que le di a Cestac, manché con sangre el vestido que llevaba puesto la primera dama”.

A diferencia de otras celebrities, el boxeador se afilió a la Internacional Gorila. Casualmente, como buen gorila, debió afrontar su mayor pelea en septiembre de 1955. Allí enfrentó a Rocky Marciano: noqueó al ítaloamericano por dos segundos, pero éste se paró y le dio una paliza en el sexto, octavo y noveno round. El corresponsal de Clarín escribió sobre la velada: “El combate de anoche, en el Yankee Stadium, ha de pasar a la historia del boxeo como uno de los espectáculos más emocionantes del pugilismo”.

Ya retirado, Moore se ganó una beca de la Fusiladora. Lo trajeron al país para sumarlo a la maquinaria progandística del régimen contra “el tirano prófugo”.

Por entonces, apareció una fotografía (tan "auténtica" como esta) que donde se veía al bien dotado afroamericano penetrando al Macho. Sin expertos que analicen la veracidad de la foto triple X, la Resistencia Peronista salió a pintar una frase 100% gayfrendly que rezaba: “Puto y Ladrón, queremos a Perón”.

Pero a Archie poco le importaban esas pintadas. Según cuentan, el grone se paseaba por la Avenida de Mayo vestido como un blanco esclavista del sur de EE.UU. con una soberbia galera y un llamativo bastón con una manija de oro.

Su constumbre era sentarse todas las tardes en el café Tortoni para beber champagne y charlar los tilingos que lo adulaban. Y cuando se iba al baño dejaba en la mesa al bastón acompañado de un cartelito que decía:

“El que se anime a tocar mi bastón, deberá vérsela con el campeón de los
pesos semipesados”.



Pero Archie no sabía de la picardía peruca: una tarde se fue al baño y al regresar encontró que se habían llevado su amado bastón y le habían dejado un cartelito que decía:


“Ahora anda a reclamárselo al campeón de los 100 metros llanos”.

A él le dedicamos el tango Fanfarrón...



4 comentarios:

Anónimo dijo...

No sabía la historia. La foto de Perón con la mujer desnuda está falseadísima... me imagino lo que debía ser la otra. La letra del tango es muy oportuna.
EL PERRO

OMIX dijo...

Aunque la foto con la Loren sea trucha, siempre quise creer que era cierto, ¡que monumento de mujer!

Verboamérica dijo...

Si fuera cierta la foto, ¿qué mierda hace Perón mirándo la punta de su dedo señalando el cielo?

eduardo j. dijo...

Perdón cumpas..pero esa bestia era Gina Lollobrigida..una terrible tana que nos descabezó en los 50 y 60..Vi una foto ,años a,cuando cargaba más de 70 y estaba para darle..Bueno calculen que yo ostento 64 y no le hago asco a JANE FONDA ni a NORMA PONS....
Como me gustan la teenagers de 50...!!!